Mostrando entradas con la etiqueta pluma libre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pluma libre. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de abril de 2013

“Entre mitos: ¿Amor, me estás psicoanalizando?” por Maria Carla Sayavedra


Elena es una mujer extraordinaria, llevamos 4 años juntos y está por iniciar su maestría en terapia de parejas; estudió en una de las mejores universidades de Chile y actualmente ejerce como psicóloga social en un ‘voluntariado’. Recuerdo cuando empezamos a salir, al principio pensaba que no le interesaba ya que me decían que no podía salir por sus estudios, con la excusa de que  tenía parcial de industrial o que estaba en una práctica en la cárcel de mujeres. Después de casi un año saliendo, y un millón de indirectas para pedirle ser mi novia, aceptó. Se preguntarán por qué indirectas y no ir de una vez al grano; en el preciso momento en el que tenía la intención de decirle “me gustas mucho, te quiero, me encantas, quiero estar contigo por un largo tiempo, ¿quieres ser mi novia?”, justo antes de decirlo y simplemente pensarlo, ella me miraba, fijamente, como… como…. ¡¡Como si me leyera los pensamientos!! Y bueno… yo lo supe desde la primera vez… ¡¡me estaba psicoanalizando!! La verdad es que yo sólo estudiaba ingeniería y lo mío nunca fue leer; ella me fascinaba pero cuando me decía que leyera tal artículo relacionado con psicología yo decía claro amor, lo leeré!! Pero como se imaginan no leía nada de eso; me gustaba ella y su interés por su carrera, pero a veces esa mujer me asustaba.

Ya siendo novios, un día haciéndome el que ¡jamás pensaría eso de ella! Le pregunté “amor, ¿es cierto eso de que los psicólogos psicoanalizan a las personas?” ella me miró, se rió y me dijo ¿crees que te estoy psicoanalizando? Con esa mirada que me hacía antes de pedirle ser mi novia. Cuando ella me hizo la pregunta, empecé a balbucear, ella sabía que lo sabía o que lo había sospechado. Seguía riéndose y me dijo “sabía que algún día me lo preguntarías, me extraña que sea algo tarde la pregunta”. Entonces, aquí fue cuando me percaté y dije “No, hombre, esta gente no sólo te psicoanaliza, sino que ve el futuro de tus pensamientos; creo que ya estoy entendiendo esto del psicoanálisis: es como leer la mente de las personas, jumm creo que se está volviendo algo interesante; sólo que asusta, yo creía que las únicas personas que hacían esto eran los brujos o adivinos; en fin, es lo que le gusta a Elena: el psicoanálisis y el psicoanalizar”.

Un día me puse a leer un poco de “el psicoanálisis” y leí algo de un tal Freud; “carajo, este hombre no sólo psicoanalizó, también hipnotizó al igual que un tal Charcot; entonces, esta gente también hace magia, como en las películas cuando los magos te enseñan un reloj y te duermen y te ordenan hacer cosas”. ¿Será que Elena me hipnotizará y hará que limpie la casa todos los días?  ¿Será que Elena me hipnotizará y cuando despierte me habrá convencido de que le compre todas las tiendas de Multiplaza? ¡¡Carajo!! ¿En qué me he metido?

Cuatro años de novios y casi 5 juntos, decidí que llegó el momento de proponerle matrimonio; nos amamos, nos va bien juntos y en fin no importa que lea mi mente o que haga que le compre todo Multiplaza, yo la voy a amar y querer tal como es. Fue un momento muy difícil estaba más nervioso que nunca, yo sabía que ella sabía lo que le iba a decir, es obvio, me estaba psicoanalizando; en fin le pedí ser mi esposa, ella aceptó y estaba más contenta que nunca. Decidí decirle entonces, que ya sabía la verdad de su carrera, de su mayor pasión obvio después de mí (espero que después de mi). La miré fijamente y le dije “Elena, quiero que sepas que te amo más que nada en el mundo, y que yo sé que por tu profesión hay veces que me estás psicoanalizando y que puedes llegar a hipnotizarme, pero no importa, sé que lo haces porque eres la mejor psicoanalista del mundo y me alegra que lo seas”. Después de decir estas palabras, Elena se empezó a reír como nunca, ella siempre tenía una actitud seria, pero esta vez cuando le estaba diciendo algo serio, ella se estaba riendo de mí… Ella me dijo con una gran sonrisa “amor, no soy psicoanalista, soy conductista”. En mi mente empezaron a pasar diferentes ideas ¿Conductista? ¿Qué es eso? después de pasar el día con ella decidí buscar información en Wikipedia, el mejor diccionario del mundo!! Entonces, empecé a leer algo de unos perros y unas ratas y aprendizajes; respiré hondo, conté hasta diez y… y… ¡¡¡pasé de una lectora de mentes a una adiestradora de perros!!!! ¿En qué me he metido Señor?

jueves, 21 de marzo de 2013

"Waking life" por Desiree Mena

The alarm woke you up. You open your eyes slowly and turn it off. Your mouth tastes bad. You're groggy and your separation from your warm and cozy bed is probably the hardest of all, but you suck it up and face it every single day like everybody else. You go to the wc, have a pee, brush your teeth. Awake yet? Not quite. You're not thinking. You take your clothes off and observe yourself as you came to the world for a moment. After staring at your body you shower as soon as possible, as to not go back to bed. At this point, you're pretty much awake. You get dressed and go to wherever you have to. School, college, work.

You enjail yourself because it's necessary. You have to go to class in order to learn the things necessary to go to college, to learn the things necessary to have a decent job.All of them involve being tied to a room for hours listening to something the teacher or the boss has to tell, and doing what they order you to do. Then you go back home and cope with your other responsibilities. You do what your mum, dad, husband, or siblings need you to do, or what your teachers or boss told you to do. Not only do you have to see them every day, but you also have to take orders from them when at last you're back home and you intended to disconnect from everything involving that environment. Laundry, cooking, papers, investigations, homework, studying, tidying, and what not. Only pleasurable thing in that ever growing list of things to do, is to eat.

After another long, sucky day of this sucky, silly life, you go to bed tired and close your eyes. You're finally going to sleep and deep down you rejoice in that, because you're not dead, but at least you get to run away from everything you're aware of, even if it's just for a couple of hours. Before you know it, you're on very familiar place from your childhood. A house, a cabin, a pool, an open field, a restaurant, a lake, a forest .By yourself. Until you turn away and see your idol, or the person that makes your heart skip a beat every day.They look at you and... is that a smile? You run towards them as fast as possible, but the distance, at short as it seemed, is way longer than you thought, and you're running in slow motion. Your idol seems unreachable and you end up crying with desperation. The person you admire comes around and give you the most comforting hug, and now you're crying with happiness. 

The scenery fades away, along with the much appreciated person. You feel empty because you wanted that moment to last longer. Now you're on the top of a really tall building. You don't want to fall down, but the harder you think about not falling, the most likely it is that you will fall. You feel the air against your face, your legs feel funny, and you expect your death. You landed on a soft surface. Even if it was concrete waiting for you, it would not be painful. But this time you opened your eyes and found yourself under water. You feel like you'll run out of air, but then you find out you can actually breathe and nothing will happen. You're looking for the surface but you feel everything spinning around you, or is it you spinning? The scenery changes again. You're on a sunny, open field with mountains, and you had never felt that free. You run wherever you want, screaming whatever you want.You feel so happy that you take a jump and start flying. You can see your shadow on the ground, soaring as fast as you can, over the mountains that were once the background, now you're flying over them, appreciating every detail. The air feels cool and you are touching the clouds as you fly by them. You land eventually and find your favourite foods on a table. Now you hear a very annoying sound you can't find anywhere, so you can't stop it. You can feel everything fading away, and at this point, there's no stopping everything to disappear into blackness. You open your eyes and realize you were asleep. You go turn off the sound that didn't let you have those appetizing delicacies, annoyed by it, because you know nothing you'll have for breakfast will look like what you saw in your dream. As you go to the bathroom, you secretly wish what you just lived, even if it was just in your brain, was your actual waking life.

sábado, 19 de enero de 2013

Memorias, por Yoselin Francis

Era un día normal, escuchaba distraídamente el sonido del viento, sentía el calor azotar mi piel, y el aroma de la grama recién cortada se filtraba en mi sistema. Mis sentidos libraban una batalla con mi voluntad, mis sentidos necios no me perdonaban, me aferraban a la realidad, justo cuando buscaba una desconexión del mundo, de lo terrenal.

Cerré mis ojos, en la búsqueda de aquella bella oscuridad con la que empiezan mis más fabulosas fantasías, sede de mis sueños más vívidos. El lugar de nuestros encuentros, donde eres mío. Enfoco mi mirada, y de pronto te veo, tan glorioso y hermoso, haciéndole justicia a cada uno de mis recuerdos. Recorro tu cuerpo con mi mirada, y me detengo en tus ojos comprensivos que me miran con cariño, mi corazón se salta un latido al reconocer la presencia de su dueño. Sin que yo lo advierta, mis pies me hacen desplazarme y me aproximo con suavidad, temiendo que te desvanezcas con cada paso que doy, y observo que me sonríes con tranquilidad. Sin que mi consciencia lo advierta, me encuentro corriendo hacia ti, en esta superficie inexistente que me sostiene. Aquellas ilusiones que me acercan a ti. Mis manos te buscan con desespero, y me doy cuenta que por más que te toque mis manos no te reconocen. Mi alma se acongoja, y derramo lágrimas porque mis fantasías encuentran sus límites, porque la memoria está desgastada. Sin embargo, siento una de tus manos en mi mentón y observo tus ojos hermosos y comprensivos que se acercan a mí, y sin sospecharlo me doy cuenta que tu mirada fue la invitación que me hicieron tus labios cuando los siento en los míos. Es con nuestro beso que pierdo el control, y mi cuerpo es posesionado por esta dichosa e intensa euforia que me inunda.

Porque estás aquí.

Porque estás conmigo.

Porque el amor está intacto.

Y sin más, vuelvo a sentir el calor en mi piel, el aroma de la grama recién cortada, y los sonidos distantes del viento. Sin embargo, esta vez extiendo mi mano para sentir el frío de tu lápida mientras cierro mis ojos buscando aquella bella oscuridad donde me encanta fantasear, donde sé que te voy a encontrar.

-------------------------------------------------------------------------------

Sobre el autor: Yoselin Francis, o Yosi, como le dicen todos sus amigos, es una de las mejores estudiantes de su grupo de cuarto año. En sus escritos se ve reflejada la madurez y el conocimiento adquirido sobre las emociones humanas estos 4 años de carrera. Fanática de Calle 13, la buena salsa y en general los ritmos tropicales y la sana diversión, Yosi representa un claro ejemplo de que un buen profesional sabe balancear su vida entre lo académico y lo social, sin sacrificar una o la otra.

Síguela en twitter: 

jueves, 17 de enero de 2013

Llegadas, por Desiree Mena

Su corazón latía con fuerza y la adrenalina le hacía temblar. Buscó en su celular una canción que describiera su emoción, pero ninguna parecía adecuada. Se decidió por una de todos modos y puso el playlist en random.

Crystal Castles - Alice Practice

El resto de la familia se encontraba en un lugar más apartado, y eso no le molestaba para nada. Sería ella quien le recibiera primero, quien le sentiría en sus brazos primero, a quien vería primero una vez que llegara a su tierra natal. Se dejó llevar por los alocados y tensos ritmos que emitían sus audífonos. Sus pequeños movimientos iban más allá de lo ridículo, pero qué importaba eso.

De la puerta para pasajeros con visa norteamericana salieron jóvenes uniformados. Cada vez que la puerta se abría, el motor de su pecho se alteraba, para luego volver a un paso semi-normal.

Muse - Eternally Missed

Esa canción describía perfectamente la locura a la que le estaba llevando la espera. Había pasado media hora más de lo estipulado, y su emoción parecía tomarse de la mano con su impaciencia. De la puerta sale un chico rubio, buscando con la mirada al ser querido que lo esperaba. Una chica lo vio  y caminando con prisa, ambos acortaron distancia y se besaron apasionadamente. La gente miraba. La distracción le duró pocos segundos, ella tenía su propia espera. Qué felicidad, la espera terminó para ellos dos. Pero ella tenía la suya pendiente.

Su celular eligió una canción exasperantemente lenta, y pasó con impaciencia esa y otras varias canciones. Volvió a buscar una por sí misma.

Paramore - Decoy

Más uniformados. Más hombres, más mujeres salieron por las puertas corredizas, que para su impaciencia, eran traslúcidas, casi opacas, de varios tonos de azul. Se vuelve a abrir. Sale una familia con muchas maletas. Suspiró. ¿Cuánto duraría? No era justo. Otro hombre con dos maletas. No se termina de cerrar la puerta cuando ve a un chico que parecía algo despistado, el aeropuerto no se veía igual que la última vez que llegó. Y de eso años. La emoción de la chica subió de su estómago y su pecho a su cara, tensando sus músculos en una inevitable sonrisa y haciendo brillar sus ojos. Ella traspasó la cinta azul que separaba a los expectantes de los que llegaba, y corrió a darle un abrazo.

No era posible describir lo que sintió al ver a ese muchacho de cabello rizado y gafas sonriente, más reconocible de lo que pensaba, después de tantos años viéndose solo por internet y escuchando sus voces por teléfono. Se abrazaron por varios segundos, y por supuesto, no importaba en lo más mínimo quién mirara. La espera definitivamente lo valía.

-------------------------------------------------------------------------------

Sobre el autor: Desiree 'Desi' Mena, estudiante de Psicología, amante de los gatos, la música y la buena lectura se une a la lista de escritores de este blog con una primera entrada que nos deja deseosos de conocer más sobre su estilo tan particular de describir las emociones de sus personajes. Les aseguramos que leerán más de esta aspirante a cantante de ópera muy pronto.

Síguela en twitter: 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Pluma Libre: "Un Cuarto" por Carlos 'tuto' Curiel

Un cuarto, cuatro paredes, un techo, un piso. Una vida entera puede ser leída sólo si lo observas con atención.

Paredes que se pasan cuentos, el techo que soporta regaños, castigos y reglas. El suelo que no te deja caer en un vacío sin fin. Las paredes, ellas solo absorben las lágrimas. Éste cuarto sabe quién llora y quien hace llorar, quien ríe de verdad y quién lo hace hipócritamente, quién ha pecado y quién no se atreve a desobedecer. Quiénes respetan, quiénes lastiman, quién duerme y quién se desvela por otra persona. Resiste los llantos de las personas, sabe sus debilidades; por quién lloran y el por qué.

Las paredes están presentes en todo momento, saben si se han lastimado a propósito y quién ha tenido accidentes. Guardan secretos tan íntimos, que las personas creen que se van a la tumba con ellos, pero aún quedan las paredes, el techo y el suelo

-------------------------------------------------------------------------------

Sobre el autor: Carlos -tuto- Curiel, estudiante de primer año en la escuela de Psicología de la USMA, es uno de los estudiantes que mayor potencial muestran. Músico virtuoso, excelente estudiante y miembro de la nómina de estudiantes de Psicología Eros'13, Tuto logra integrar sus talentos naturales con su conocimiento en psicología, dando como resultado este primer post de nuestro segmento Pluma Libre.

Síguelo en Twitter: @Tuto_Curiel